Centros para el Control y Prevención de Enfermedades

La Guía para la desinfección y esterilización en centros de salud, 2008, presenta recomendaciones basadas en evidencia sobre los métodos preferidos para la limpieza, desinfección y esterilización de dispositivos médicos de atención al paciente y para limpiar y desinfectar el entorno de atención médica. Este documento reemplaza las secciones relevantes contenidas en la Guía para el lavado de manos y el control ambiental de los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) de 1985.

Debido a que la eficacia máxima de la desinfección y la esterilización resultan de la primera limpieza y eliminación de materiales orgánicos e inorgánicos, este documento también revisa los métodos de limpieza. Los desinfectantes químicos discutidos para el equipo de atención al paciente incluyen alcoholes, glutaraldehído, formaldehído, peróxido de hidrógeno, yodóforos,  orto-ftalaldehído, ácido peracético, fenólicos, compuestos de amonio cuaternario y cloro. La elección del desinfectante, la concentración y el tiempo de exposición se basa en el riesgo de infección asociado con el uso del equipo y otros factores discutidos en esta guía. Los métodos de esterilización discutidos incluyen esterilización por vapor, óxido de etileno (ETO), plasma de gas peróxido de hidrógeno y ácido peracético líquido. Cuando se usan adecuadamente, estos procesos de limpieza, desinfección y esterilización pueden reducir el riesgo de infección asociada con el uso de dispositivos médicos y quirúrgicos invasivos y no invasivos. Sin embargo, para que estos procesos sean efectivos, los trabajadores de la salud deben cumplir estrictamente las recomendaciones de limpieza, desinfección y esterilización en este documento y las instrucciones en las etiquetas de los productos.

Además de las recomendaciones actualizadas, los nuevos temas abordados en esta guía incluyen

  1. inactivación de bacterias resistentes a los antibióticos, agentes bioterroristas, patógenos emergentes y patógenos transmitidos por la sangre;
  2. preocupaciones toxicológicas, ambientales y laborales asociadas con las prácticas de desinfección y esterilización;
  3. desinfección de equipos de atención al paciente utilizados en entornos ambulatorios y atención domiciliaria;
  4. nuevos procesos de esterilización, tales como plasma de gas peróxido de hidrógeno y ácido peracético líquido; y
  5. desinfección de instrumentos médicos complejos (p. ej., endoscopios).

Centros para el Control y Prevención de Enfermedades – CDC